Rociadores para una ducha perfecta

Dicen que la perfección no existe, ¡pero quién no la ha rozado bajo un relajante chorro de agua bien caliente! Para conseguir una ducha perfecta, elegir un buen rociador tiene mucho que ver con el resultado final. ¡Hoy te contamos cómo estos pueden ayudarte y sus tipos!

¿Cómo conseguir una ducha perfecta?

Hay dos momentos a lo largo del día en los que la ducha tiene un significado especial. El primero es cuando comenzamos nuestra jornada, ya que nos sirva para despertarnos y llenarnos de vitalidad. El segundo momento llega al final de aquella, para quienes no necesitan una dosis de energía, sino una vía para relajarse. 

Sea cual sea el tuyo, el secreto para conseguir una ducha perfecta depende de varios factores. Por ejemplo, que la temperatura del agua sea la adecuada; que no sufra fluctuaciones, algo que se puede evitar con la grifería termostática, y que elcaudal del agua sea continuo y envolvente para que aumente la satisfacción en el contacto con la piel. 

Para cubrir estos puntos, la tecnología se ha encargado de progresar con respecto a los tipos de rociadores que podemos encontrar en el mercado. En la actualidad, existen rociadores que permiten varios tipos de salida del agua, y que permiten revitalizar la musculatura o relajarla, en función de la intensidad del agua. Así como estimular la circulación sanguínea o calmar los dolores articulares o musculares después de la práctica de deporte. 

Funcionamiento de los rociadores de ducha

Para que un rociador garantice una ducha perfecta, es conveniente que la distribución del agua en su salida sea homogénea. Es decir, que el agua salga con la misma fuerza. 

Los rociadores más modernos que utilizan los avances en tecnología son capaces de permitir, a su vez, diferentes tipos de salida del agua, con efecto de lluvia, de cascada o de chorro. Cada una de estas modalidades ofrece sensaciones diferentes, por lo que en función si lo que se desea es activarse o relajarse, se elegirá uno u otro. 

Pero hay otro aspecto relevante que contribuye a experimentar estas sensaciones, y es el tamaño que tenga el rociador. En la actualidad, se apuesta por aquellos de grandes dimensiones; las medidas suelen oscilar entre los 120 y los 210 mm, aunque también existen ya modelos que casi doblan esta última cifra. La cantidad de «salidas» de agua es otro factor determinante, que debe tener como mínimo 80. 

Cuanto mayor sea el rociador, menor será el esfuerzo para cubrir todo el cuerpo sin necesitar de moverlo y mayor también la comodidad experimentada. Como veremos a continuación, otro aspecto que influye en el resultado final es la ubicación del rociador, que bien puede ser de pared bien de techo

Tipos de rociadores

Como ya hemos avanzado, hay distintos tipos de rociadores, que según sea su funcionamiento, lograrán que disfrutemos de una ducha perfecta. Presta atención a sus características y a los requisitos para la instalación y disfruta del que más te convenga en tu propio hogar. 

Rociadores de ducha de techo

Los rociadores de ducha de techo son, como su nombre indica, aquellos que se colocan en la parte superior del plato. Puesto que en los últimos años ha habido una tendencia a cambiar las bañeras por los platos de ducha, optar por estos rociadores también es cada vez más habitual. 

Sus principales ventajas son que no ocupa espacio, por lo que se puede disfrutar de toda la amplitud del plato. Además, resultan muy estéticos y aportan un aire moderno a la estancia. Si tu baño es de dimensiones reducidas, ¡esta es una apuesta muy interesante! Ya que te permitirá optimizar el espacio del que dispones y tener más libertad de movimiento. 

Dentro de los rociadores de techo, se pueden distinguir dos variantes distintas; los de encastre y los que tienen un brazo. Los primeros entran dentro de la categoría minimalista y son tu opción si quieres prescindir al máximo de elementos en tu cuarto de baño. 

Una de las características más destacadas de estos rociadores para una ducha perfecta es que ofrece el hidromasaje. Gracias a este y a que el agua viene desde arriba, se obtiene el efecto envolvente que tan bien sienta para relajarse y desconectar de la tensión y el estrés del día a día. 

En Grifería Clever disponemos de este tipo de rociadores, con colocación de techo, con efectos de lluvia y de cascada y salida de agua vaporizada, como este rociador de ducha Hidroclever. Su rótula tiene 230 mm de diámetro; una cifra que supera con creces la media y que además está fabricada en ABS, un material que respeta el medioambiente. Otra gran innovación en Clever son la colección de rociadores Niágara

Rociadores de pared

Si buscas algo más clásico para tu ducha perfecta, también puedes optar por los rociadores que se empotran a la pared. No obstante, estos sí que requieren una mayor amplitud de espacio para la colocación, por lo que se recomiendan para estancias más amplias. Aunque en función del que elijas, también es compatible con un baño más pequeño. 

El motivo por el que esto sucede es que se acompañan de un brazo que sale de la pared y al que se conecta el rociador, a diferencia del anterior que se instala directamente dentro del techo. En estos, el tamaño del rociador en sí mismo es menor, pero cuenta con las prestaciones suficientes para seguir permitiendo disfrutar de una ducha placentera. 

En Grifería Clever disponemos de multitud de rociadores de techo y de pared, fabricados con materiales de la más alta calidad y compatibles con todos los tipos de baño. Tanto en lo que se refiere al estilo como a sus dimensiones. 

Puedes consultar los modelos desde este buscador de rociadores, o bien descargar nuestros catálogos, donde encontrarás todos los productos que trabajamos con sus características, así como las innovaciones que lanzamos al mercado. 

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