¿Es mejor una ducha con agua caliente o fría? Descúbrelo

– ¿ Agua caliente o fría ? Ambas opciones, tienen efectos positivos
– Ducharse con agua por encima de 38º o por debajo de 10º está desaconsejado. 

Alrededor de la temperatura de la ducha cotidiana existen multitud de teorías. ¿Qué es mejor, agua caliente o fría? Como siempre en estos casos la respuesta es abierta. Una ducha con agua muy caliente puede poner en riesgo la piel o el cuero cabelludo. Pero sin embargo, el vapor es útil para las vías respiratorias y ayuda a limpiar la piel en profundidad. Las duchas frías son perfectas antes de una actividad intelectual pero ofrecen menos confort.

A continuación vemos las principales ventajas e inconvenientes de una u otra opción.

Ducharse con agua caliente:

El agua caliente es la opción preferida por la mayoría de los usuarios a la hora de darse una ducha en el hogar. Las temperaturas altas contribuyen a relajar el cuerpo y consiguen mayor confort. Está comprobado que el calor sirve para aliviar tensiones musculares ya que promueve el flujo de sangre entre la piel y los músculos. El agua caliente también es recomendable para un sueño plácido y relajante. Incluso, tiene efectos positivos en jaquecas o dolores de cabeza tras un día duro de trabajo. El vapor de agua es beneficioso para desbloquear las vías respiratorias o para abrir los poros a la hora de limpiar la cara a fondo.

 A la hora de ducharse con agua caliente lo más habitual es regular el caudal entre 34 y 38º. Por encima de esta temperatura el agua puede provocar quemaduras o ser dañina para el cutis o el cuero cabelludo. Está desaconsejado superar los 38º en personas con piel sensible.

Pero ¿Cómo saber cuándo superamos esta temperatura? Muy fácil, los modelos termostáticos Clever incorporan el sistema Safety Block, que bloquea el mando cuando se alcanzan los 38º y es necesario pulsar un botón para aumentar el calor. Puedes ver los modelos Nine Xtreme o Elegance y elegir aquel que mejor se adapta a tu estilo de ducha.

Ducharse con agua fría

El principal inconveniente de ducharse con agua fría es que se pierde confort respecto a la ducha caliente. Es la opción menos utilizada pero con algunas particularidades interesantes.

La ducha fría está recomendada para los deportistas ya que el frío ayuda a entumecer las terminaciones nerviosas, lo que le alivia el dolor instantáneo y localizado. También despeja la mente después de una actividad neuronal muy intensa y ayuda a prepararse para la concentración en cualquier actividad intelectual. El frío estimula la producción de noradrenalina, una hormona que reduce el estrés. Varios expertos coinciden en su poder para oxigenar los tejidos y desintoxicar la piel. A la hora de ducharse con agua fría lo ideal es no hacerlo por debajo de los 10º ya que puede provocar una caída del pulso vital o provocar dolor de cabeza.

¿Qué es mejor, agua caliente o fría?

Como decía Aristóteles “La virtud se halla en el punto medio” Mezclar ambas opciones consigue aglutinar todos los beneficios de ambas temperaturas. Algo habitual en los spas urbanos que combinan en sus tratamientos agua fría y caliente. En el caso de la ducha diaria, los expertos recomiendan ajustar el termostato a 30º, el confort ideal para un ducha relajante, funcional y sin riesgos.

 

Lo mejor, es un grifo termostático, con el que podrás elegir si es una ducha con agua fría o caliente, así que consulta el catálogo de Clever y elige el que mejor encaja con tu ducha o bañera. 

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