La cocina moderna es una de las estancias principales en las viviendas. En la actualidad, tienen un uso muy intenso, tanto para cocinar y comer, como a nivel social, ya que se utiliza para pasar tiempo con otras personas. Al no ser ya un espacio secundario, todos los elementos que forman parte de ella repercuten directamente en la comodidad que se experimenta cada día. Hoy nos centramos en uno de esos elementos: el grifo de cocina.
Lejos de ser una simple pieza decorativa, y dado que la usamos en multitud de ocasiones durante el día, debe funcionar con fluidez y ser eficiente. Por eso, además de un diseño que nos resulte estético, es importante saber qué aspectos debemos tener en cuenta al elegir la grifería.
Cuando hablamos de una cocina moderna, nos referimos a aquellas que cuentan con espacios abiertos, que pueden estar integradas en el salón y que mantienen una estética limpia y ordenada. Pero además, destaca su uso intensivo. Ya no es solo un lugar para cocinar de forma puntual, sino un espacio que se mantiene activo durante todo el día.
Para poder responder a esta demanda, se necesitan soluciones que sean prácticas, duraderas y fáciles de usar. La grifería debe ser capaz de ofrecer libertad de movimiento, presentar una buena resistencia al uso y al desgaste y tener un diseño que vaya acorde con el estilo decorativo de la estancia o la vivienda.
La ergonomía es la característica que marca la diferencia entre una cocina cómoda y una que resulta molesta. Hay aspectos que solemos pasar por alto, que influyen en nuestra experiencia. Por ejemplo, la altura del caño, la posición del mando o la suavidad de uso, que pueden facilitar o dificultar tareas como lavar los platos o llenar un caldero grande.
Un grifo que está bien diseñado reduce movimientos innecesarios, evita posturas forzadas y responde de forma natural al gesto del usuario. En una cocina que se usa con frecuencia, esta comodidad no es un extra, sino una necesidad. Por eso, la elección del grifo de cocina debe basarse en el uso que se le dará y no tanto en su estética.
La altura del año modifica la estética de la grifería, pero también la experiencia. Los altos son prácticos para trabajar con ollas grandes y lavar alimentos con libertad. Se suelen usar en fregaderos amplios o cocinas donde se cocina a menudo.
Si también se busca libertad de movimiento, se necesita un giro de 360°. Da acceso a todo el fregadero y se suele usar cuando son dobles. Y si el caño es extraíble, aumenta la versatilidad, porque se puede llevar el agua donde se necesita, se facilita la limpieza y se agilizan las tareas.
El diseño del grifo de cocina en las cocinas modernas suele seguir líneas limpias y acabados que combinan con el mobiliario para no sobrecargar el espacio. Sin embargo, también deben tener buena durabilidad y ser fáciles de limpiar y mantener. Dentro de los materiales disponibles, los acabados PVD (gunmetal cepillado, oro cepillado y níquel cepillado) son los más resistentes al desgaste, a las manchas y al uso frecuente. Se limpian con facilidad y mantienen su aspecto a largo plazo.
Cuando los grifos son eficientes, el uso del agua es responsable, ya que se limita el caudal sin tener que modificar los hábitos. La grifería sostenible suele incluir sistemas que regulan el caudal o que mezclan aire con el agua para reducir el consumo. De este modo, el confort no se ve alterado. Y puesto que en la cocina el uso del agua es constante, un grifo sostenible optimiza los recursos y reduce las salpicaduras.
Hay otros elementos que, aunque no se ven, también marcan la diferencia. Por ejemplo, los cartuchos cerámicos. Cuando son de calidad, el accionamiento es más suave y se puede controlar mejor el caudal. Los aireadores también son eficaces para reducir el gasto de agua y las salpicaduras.
Un error frecuente al elegir un grifo de cocina es centrarse únicamente en su diseño, sin pensar en el uso. Aunque a primera vista nos pueda resultar atractivo, hay que verificar si nos resultará práctico en el día a día y si puede satisfacer nuestras necesidades.
Otro error es no tener en cuenta el tamaño del fregadero o el espacio disponible. Por ejemplo, si hay una ventana o una repisa o si hay poco espacio para lavar. En la práctica, resultará incómodo o habrá salpicaduras. Para que esto no suceda, habrá que estudiar la ubicación de la grifería y prestar atención a posibles obstáculos que dificulten la movilidad o el uso del mando.
En Grifería Clever, concebimos a la grifería como una herramienta que forma parte de cada día. Por eso, diseñamos soluciones que son ergonómicas sin renunciar a una estética moderna. Pero que además, incorporan tecnología que facilita la comodidad en el uso y la eficiencia.
En nuestro catálogo, contamos con una gran variedad de caños, sistemas extraíbles y acabados que se adaptan a todos los estilos de cocina. Cada uno de nuestros grifos está diseñado para responder a las necesidades del día a día, con comodidad, precisión y fiabilidad.
Elegir bien el grifo de cocina es una decisión que se nota cada día. Para que la experiencia en la cocina sea buena, es importante apostar por comodidad, eficiencia y un diseño que vaya acorde con las necesidades de cada hogar. Descubre las soluciones Clever para cocinas modernas y elige una grifería pensada para acompañarte en tu día a día.
